Hecha y derecha: Los misterios de la libido

LibidoLas parafilias clasifican experiencias de excitación sexual ante algo que no responde a la norma(lidad)…

Por: Mariana Hernández Urías (@dorotrix)
Fotografías de: Shutterstock

Todos concedemos que “en gustos se rompen géneros”, sin embargo, las parafilias viven en los manuales de psiquiatría, ahí donde se cree que reside la enfermedad mental. Se empezaron a listar a finales del siglo XIX y hasta la fecha, sus definiciones han variado muchísimo: ¿No creen que valdría la pena preguntarnos desde dónde se trazan, quién las nombra y para qué se usan? Echen el comentario, me gustaría saber qué piensan.

Dicho esto, aquí les dejo una lista de algunas de las parafilias más curiosas con las que me he topado. Enjoy!

Teratofilia: Atracción hacia personas con discapacidades físicas, amputaciones, deformaciones o cualquier rasgo que pueda considerarse “monstruoso”.

Autoplushofilia: Excitación sexual producida por usar una botarga de peluche (comúnmente de animales).

Eproctofilia: la urolagnia y la coprofilia son parafilias conocidas -todos hemos escuchado de las golden showers y hemos tratado de olvidar que vimos “Two girls, one cup”-, pero resulta que no son las únicas funciones corporales que tienen su propia categoría porno. Consiste en excitarse por los gases y la pueden encontrar bajo el nombre de “fart fetish”.

Autoginefilia: Los varones se excitan sexualmente con la imagen de sí mismos como mujeres.

Koumpounofilia: Excitarse por botones o prendas con botones. (Nadie dijo que las parafilias no pueden ser inocentes)

Salirofilia: El placer sexual se produce al ensuciar o estropear el objeto de deseo; esto puede implicar romper su ropa, derramarle aceite, lodo u otras sustancias, arruinar su maquillaje, peinado, etc.

Formicofilia: El placer radica en sentir pequeños animales o insectos moviéndose sobre determinadas partes del cuerpo, particularmente los genitales.