Veracruz entre los 25 conflictos activos por la instalación de minas

MÉXICO, DF.- En México están activos al menos 25 conflictos sociales contra empresas mineras nacionales y extranjeras, según el registro del Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (Ocmal). La mayoría data de 2007 a la fecha y uno de ellos se encuentra en Veracruz.

Aunque antes la minería se consideraba propia del norte del País, los conflictos muestran la gran actividad que ahora también se desarrolla en el sur, pues de los conflictos, 4 son en Oaxaca, 2 en Chiapas, 1 en Guerrero, y hay también en Veracruz, Morelos, Estado de México, Michoacán, Querétaro, Guanajuato y Jalisco.

El Observatorio ubica otros 3 más en Sonora, 3 en San Luis Potosí, 2 en Baja California, y 1 en Baja California Sur, Coahuila y Chihuahua.

Para Sergio Serrano, experto en la materia y activista del Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier, los métodos de extracción a cielo abierto, que provocan daños irreversibles, así como el despojo de tierras amparado por la ley, es lo que ha desatado tantos conflictos sociales contra la minería en el País.

Actualmente, 30 por ciento del territorio nacional está concesionado para minería, pero hay un 70 por ciento susceptible de ser explotable, por lo que, previó, cada vez habrá más problemas.

“Las nuevas técnicas mineras son sumamente depredadoras del medio ambiente y generan daños a la salud. Estos nuevos métodos son los que han generado toda una serie de problemas no sólo en México, sino en todo el mundo, por la capacidad de destrucción en muy breve tiempo que tienen, porque dejan grandes pasivos ambientales, irremediables”, afirma.

Serrano explica que en las minas de tajo abierto, y en las de tumba y rellena, llegan a hacer hoyos gigantescos en un lugar, además de que, para separar los minerales, se utilizan sustancias altamente tóxicas como el cianuro, que puede llegar a los mantos freáticos y contaminar el agua. Y, finalmente, aunque se rellene el hoyo, la tierra también está inservible por esos químicos.

Las minas de socavón que se hacían antes, comenta, implicaban túneles donde se iba buscando el material poco a poco y eran totalmente diferentes.

“La minería anterior generó pueblos, caminos, iglesias. La minería de hoy no genera nada a su alrededor. Llegan, destruyen, sacan los minerales y se van, en cuestión de 5 a 10 años, 15 cuando mucho, y se van”, advierte.

Al cierre de 2012, la Secretaría de Economía había aprobado 853 nuevos proyectos mineros.

Al respecto, Serrano señala que otro factor negativo está en la legislación, pues el artículo 6 de la Ley de Extracción Minera establece que el uso del territorio será prioritario sobre cualquier otro.

“Tienen que despojar de su tierra a la gente para poder trabajar, por la buena o por la mala, no les importa, lleguen a un acuerdo económico o no lleguen a un acuerdo. Entonces, están las condiciones dadas para que se genere conflicto”, plantea Serrano.

Subrayó que, aunque antes la minería se consideraba una actividad propia del norte del País, hay minerales en todos los Estados, por lo que las empresas –60 por ciento de ellas de capital canadiense– ya están también en el sureste y los conflictos están distribuidos en todo el territorio nacional.