Contrapunto

Migue Angel GomezMiguel Ángel Gómez Ruiz

Gobierno muerto

En la comparecencia del secretario de Hacienda Luis Videgaray, la senadora por Campeche, Layda Sansores fue tajante al mostrarle un cartel que decía lo siguiente: “No se hagan pendejos, el país no necesita tantas reformas, sólo dejan de robar”. Tal afirmación prácticamente dejó mudo al priista y mano derecha del presidente Enrique Peña Nieto.

Por supuesto, cualquier mexicano sabe que las palabras de Layda Sansores no son más que la verdad y evidencian lo que ha pasado en gobiernos priistas. Por décadas, presidentes, gobernadores, diputados, senadores, presidentes municipales, secretarios de despacho y hasta líderes sindicales se volvieron millonarios, amparados en el poder y abusando de los mexicanos.

Las palabras de Layda Sansores tuvieron consecuencias, pues aunque puso en su lugar al poderoso secretario Videgaray, ello propició que la puerta de su oficina volara en pedazos, posiblemente a causa de un artefacto colocado allí para intimidarla, quizá no para hacer daño, sino para hacerle ver que en los gobiernos priistas así se resuelven las cosas.

En el caso de Veracruz, de varios gobiernos a la fecha hubo personajes que se volvieron muy ricos. Algunos lo disimularon bien, otros se pusieron a la par del jefe y robaron cuanto pudieron. En la administración de Miguel Alemán Velazco, hubo varios casos, uno muy particular, el de Ricardo García Guzmán, contralor durante el gobierno alemanista y cacique en Pánuco, en donde su poder quedó demostrado al imponer a su hijo, Ricardo, exintegrante de “Los Porkys” como alcalde en ese municipio golpeado por los fenómenos naturales y golpeado por el cacicazgo de Ricardo papá y la aspirante a cacique, Zita Pazzi Maza, dueña hasta ahora, de puros “sueños guajiros”.

Guillermo Zúñiga Martínez ha ido por ese camino. Es rector de la devaluada Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), el bodrio más reciente creado por el gobernador Javier Duarte y que sólo fue instituida para “taparle el ojo al macho”, pues las carreras no tienen ninguna validez, todo ello reconocido por el ex rector de la Universidad Veracruzana (UV) Raúl Arias Lovillo y por el secretario de Educación, Adolfo Mota Hernández.

Famoso por cientos de cheques extraviados tras su paso por la Secretaría de Educación, Zúñiga Martínez no descansó jamás, no sólo para hacerse rico sino para colocar a sus hijos en la política. El caso más reciente, su hijo Américo Zúñiga es alcalde electo en Xalapa. Américo también formó parte de “Los Porkys” y se dice que fue testigo presencial de la golpiza que estos pandilleros propinaron a Manlio Palomeque a la salida de una fiesta hace varios años y en el cual participaron un hijo de Rafael Grajales Sansores, Ricardito jr. y varios facinerosos más que huyeron de la justicia. Algunos hasta regresaron ya. Jamás hubo castigo para esos salvajes.

Sin embargo, la prueba más fehaciente del enriquecimiento de funcionarios se dio en la administración de Fidel Herrera Beltrán. Los casos más conocidos están a la vista: Erick Lagos Hernández, que fuera secretario privado y diputado local y posteriormente en el gobierno de Javier Duarte fue subsecretario, líder estatal del PRI y hoy día, secretario de gobierno. Hombre de poca preparación, mucho poder y muchos, pero muchos billetes. De ser un simple mensajero hoy es un hombre millonario.

Jorge Carvallo Delfín, nacido en el Estado de México y asentado en Los Tuxtlas, es propietario de camiones de transporte público. Excoordinador de agenda del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, extitular del secretariado técnico del fideicomiso de la malograda bursatilización de la tenencia vehicular que endeudó a Veracruz por varias décadas. Debió vigilar los recursos generados para construir el Libramiento de Xalapa (construido finalmente por una empresa particular), del túnel sumergido de Coatzacoalcos que jamás en la vida será concluido y otras obras que jamás existieron y que provocó que desaparecieran unos 10 mil millones de pesos de los cuales hasta hoy, se ignora su destino. Otros lo imaginamos, el dinero fue a las carteras de algunos.

Otros hombres millonarios de la era fidelista son Salvador Manzur Díaz, malogrado secretario de Finanzas y Marcelo Montiel Montiel, exsecretario de Desarrollo Social y que tiene en la mira la delegación de la Sedesol. Que Dios agarre confesados a los más pobres de Veracruz.

Muchos aprendieron del maestro. Nadie olvida que en los últimos meses de su mandato, Herrera Beltrán envió a sus emisarios a recoger los sobrantes de dinero. Comenzó con los organismos públicos descentralizados. Pasó por el Instituto de Pensiones del Estado (IPE) y hasta algunos municipios sufrieron por ello. El dinero jamás apareció. Hoy, Veracruz tiene más de 6 millones de veracruzanos en pobreza y pobreza extrema y unos cuantos gandules, gozan de la vida, con dinero de sobra, producto de la corrupción.

¿Corrupción con el amparo de Dios?

Si usted no conoce a Guillermo Trujillo Álvarez, conózcalo. Es maestro comisionado. Asegura representar a un sinnúmero de iglesias evangélicas. Obtiene jugosos recursos del gobierno para organizar conciertos, convenciones y ruedas de prensa. Asegura tener título de ingeniero y se regodea cuando alguien le dice pastor.

En realidad Trujillo Álvarez no representa a todas las iglesias evangélicas. Es propietario de la Red Evangélica de Veracruz que aglutina a varios M.I.E.P.I.A.R y una que otra iglesia con pastores que se dejan endulzar el oído, todo con la promesa de recibir algún recurso de parte de los gobiernos.

Cuando organiza algún concierto con un cantante cristiano famoso, pide dinero a las autoridades, con la condición que en el evento estará presente algún político con aspiraciones. Es decir, Trujillo se convierte, de líder evangélico, en mapache electoral o “cacha votos”. Ningún funcionario de gobierno le pide cuentas.

Pero lo más sorprendente es cuando realiza alguna rueda de prensa. Antes de ello ya visitó alguna de las secretarias de gobierno y es allí donde recibe indicaciones. Llega al lugar y despotrica contra todo aquello que esté en contra del gobierno y hasta se atrevió a solicitar mano dura contra los maestros inconformes por las decisiones injustas del presidente Enrique Peña Nieto.

No se vale ser alfil del gobierno, sujetarse de la mano de la corrupción y aun así, asegurar que representa a Dios. Guillermo Trujillo Álvarez no es pastor y por ende, no es una voz autorizada ni por Dios ni por los más de cinco mil pastores que hay en la entidad.

Adiós convenios

Como ejote tronaron la mayor parte de los medios de comunicación en Veracruz. Principalmente los que circulan por internet, creados al amparo de Fidel Herrera Beltrán.

Lo curioso del caso es que sobreviven los diarios de mayor tradición pero que al día de hoy, ya casi nadie lee. La gente no les cree y sobre todo porque al abrir sus páginas, cada una está llena de boletines de gobierno y gobiernos municipales que por obviedad, pagan para que se hable bien de ellos.

Durante el gobierno de Miguel Alemán Velazco, éste estuvo peleado con la mayor parte de los medios, más cuando su segundo director de Comunicación Social, Raúl Peimbert Díaz decidió “meter al aro” a muchos medios que no tenían la más mínima difusión.

Sin embargo, en la era de Fidel Herrera Beltrán, éste decidió gastar la millonada para que se exaltara su imagen. Basta recordar que en los eventos de gobierno, había un exagerado culto a su imagen. Los secretarios de despacho estaban obligados a resaltar la labor de Fidel Herrera aún por encima del presidente de la República. Por ende, muchos directores de medios aceptaron el juego y se acostumbraron a estirar la mano. El dinero salía a carretadas.

Ahora, tras no contar con dinero, la administración Duartista ejerce presión sobre los medios de otra forma. Canceló convenios y en sí, canonjías. Ya no se obsequian camionetas y ya no fluyen los recursos como antes. El que quiera, deberá seguir publicando miles de boletines y tendrá que esperar a que caigan algunos centavos. Es decir, el gobierno tiene sujetos a los propietarios de medios de comunicación de tal forma, que si se le da la gana, no va a pagar un peso más de aquí y al término de su sexenio.

Lo curioso es que haya medios que, sin difusión, sigan publicándose y sin que tengan la debida circulación. Hay varios que están en el ojo del huracán, que sí reciben mucho dinero de parte de la administración estatal.

Elmo, insensible

Ya que hablamos sobre medios de comunicación, la presidente municipal de Xalapa, Elizabeth Morales García, que encabeza la peor administración en la historia de la capital, demostró que es una persona insensible al sugerir al empresario Carlos Ferráez Centeno, dueño de Aván Radio, que despidiera a uno de sus reporteros y todo porque el joven lanzó algunas críticas en redes sociales contra la alcaldesa, que en menos de tres años empobreció a la capital y sólo se ha dedicado a construir una mansión en el municipio de Emiliano Zapata.

Amante de los lujos y algunos extraños placeres, Morales García, conocida cariñosamente como “Elmo” conspira en contra de reporteros que le resultan incómodos y ha sido tan mediocre en su manera de gobernar que el propio gobernador tuvo que ir a su rescate, pues ya no hay dinero en las arcas. Peor aún, se irá en menos de tres meses y llegará Américo Zúñiga, a servirse con la cuchara grande. Pobres xalapeños.