Petra y otras maravillas

Acampa en el desierto, descubre una ciudad de tiempos bíblicos, tallada en la roca viva, y flota en un lago milagroso que rejuvenece el cuerpo 

 

diana.briseno@eluniversal.com.mx

Llegar a Jordania para conocer Petra, el desierto, el Río Jordán, donde Juan bautizó a Jesús, o la propia ciudad de Amán, es parte de un recorrido histórico, religioso en el que se aprende más de una cultura milenaria, al tiempo de que se puede disfrutar de paisajes soñados, saborear el arte culinario árabe y relajarse con masajes en un spa o llenarse de lodo el cuerpo para suavizar la piel a la orilla del mar Muerto.

El recorrido puede comenzar por Amán, capital de este país con 7 millones de habitantes. Es fascinante y llena de contrastes. Para hablar de la historia de Amán, nos podemos remontar hasta nueve milenios antes de la Edad de Piedra, pues fue uno de los asentamientos neolíticos más grandes, ubicado 6 mil 500 años antes de Cristo.

Visit Jordan

Destaca en este contexto la Ciudadela, que se convirtió en el centro neurálgico de ese asentamiento desde la temprana Edad del Bronce, aunque los restos estructurales de esta fase cultural son escasos y sólo lo atestiguan algunas tumbas talladas en roca.

La moneda es el dinar jordano, aunque puede pagarse con euros, que están casi a la par, y con dólares estadounidenses. Predomina la práctica del islamismo en 94% de sus habitantes, mientras que el otro 6% practica el cristianismo, población, que se regocijó con la reciente visita del Papa Francisco los pasados 24 y 25 de mayo.

Ahí, donde se jactan de que han pasado por esas tierras el profeta Moisés, el emperador romano Adriano y Lawrence de Arabia, se ha dado un importante impulso al turismo durante los últimos cinco años, principalmente al de diversión y aventura.

CAMPAMENTO EN WADI RUM

Es impresionante poder visitar el desierto de Wadi Rum, donde se puede alquilar un dromedario y seguir la ruta que realizó Lawrence de Arabia, así como escalar hasta las cumbres más altas, cruzar el Puente de Piedra de Burdah o atravesar las dunas de arena.

Además de explorar los cañones ocultos a pie, descubrir los mensajes secretos escritos hace miles de años o hacer un viaje en globo a 2 mil metros de altura y mezclarse con las águilas que sobrevuelan.

Es una buena experiencia pernoctar en uno de los campamentos atendidos por los beduinos, quienes organizan una fiesta alrededor de una fogata, con música árabe en vivo y una cena típica, como el cordero preparado en una técnica parecida a la barbacoa, en un hoyo en la tierra, además del rico café con cardamomo, que lo sirven a un estilo muy beduino, casi un ritual.

Esta temporada es ideal para acampar porque el clima es templado, sólo en la madrugada baja un poco la temperatura, así que hay que abrigarse, pero es soportable.

Según el tiempo que se disponga, las excursiones en el desierto pueden realizarse en vehículos todoterreno o dromedarios.

Visit Jordan

Los viajeros pueden pintarse con henna, hay videntes, danza del vientre y grupos de baile folclóricos.

Los hoteles más cercanos se encuentran en Aqaba o Petra, pero pasar la noche en el desierto es extraordinario, también por el paisaje nocturno y la vista que se tiene del cielo inundado por estrellas.

PETRA

Antes o después de pasar por Wadi Rum, a unas cuatro horas por carretera de Amán, es obligado recorrer Petra, este lugar que es la octava maravilla del mundo antiguo, donde la entrada tiene un costo de 50 dinares, pero que resulta poco, considerando la gran experiencia de caminar, ir en camello, burro o en carreta por los nueve kilómetros, desde la entrada hasta el mirador pasando el Monasterio.

Considerada el tesoro más preciado de Jordania, Petra, habitada todavía unos 400 años antes de Cristo, es una enorme ciudad excavada en las rocas por los nabateos, una tribu árabe muy trabajadora que se estableció en la zona y la convirtió en un importante lugar de paso de las rutas de la seda, de las especias y otras que enlazaban a China, India y el sureste de Arabia con Egipto, Siria, Grecia y Roma.

El hecho de caminar por el llamado Siq es una experiencia inolvidable. Los colores y las formaciones de rocas son deslumbrantes.

El Siq es la antigua entrada principal a Petra. Una impresionante garganta, estrecha y profunda de mil 200 metros de longitud. Este estrecho cañón está rodeado de acantilados de hasta 80 metros de altura. Pasando a través de él, se aprecian todas las características típicas de Petra, como formaciones geológicas extrañas, rocas coloristas, terrazas agrícolas, canales de agua tallados en los propios acantilados, embalses y nichos excavados en la roca.

Para poder apreciar el lugar fundado por los nabateos, que eran antiguas tribus árabes procedentes de la Península de Arabia, que llegaron y se asentaron al sur de Jordania hace más de 2 mil años, hay que estar temprano y puede hacerse parte del recorrido en carretas, en burros o camellos, cuyas tarifas son entre 10 y 25 dinares, dependiendo de la negociación que se haga.

Estos servicios los ofrecen los beduinos, habitantes del desierto, que se han convertido en comerciantes y cuidadores de Petra. Ellos insisten para convencer al visitante de subirse a uno de los animales.

Si como buen mexicano se les dice “a la vuelta” o “al rato”, ellos responden: “Es una promesa”, para asegurar al cliente.

Es recomendable hacer el recorrido en dos días para completar la visita. Si durante el día Petra resulta imponente, la visita de noche a la luz de las velas que alumbran el lugar y la música de los beduinos, resulta una gran experiencia.

Travel Matters/ Ken Kaminesky

El recorrido nocturno se hace tres veces por semana: lunes, miércoles y jueves. Inicia a las 20:30horas y termina a las 22 horas.

Los viajeros pueden alojarse en los hoteles Movenpick Resort Petra, Grand View o el Petra Marriott. Un buen lugar para comer es el restaurante Petra Kitchen, que brinda la oportunidad de cocinar su propia comida jordana y llevarse las recetas a casa.

VALLE DEL JORDÁN

A menos de una hora de Amán, se encuentra el Valle del Jordán que tiene un importante significado para los turistas religiosos, pues ha sido identificado como el lugar donde Jesús fue bautizado.

En el Génesis se hace referencia al valle del Río Jordán, alrededor del mar Muerto, como el “Jardín de Dios”, y se cree que este era el lugar en el que se encontraba el famoso Jardín del Edén.

Aquí, donde llegó el pasado mes de mayo el Papa Francisco, se encuentran ciudades bíblicas de triste fama como Sodoma y Gomorra; también se han descubierto más de 200 sitios arqueológicos y existen una gran cantidad de tumbas de los “venerables acompañantes y líderes militares del profeta Mahoma”, que perecieron en el campo de batalla o fallecieron por la gran plaga del año 18.

MAR MUERTO

Aunque a través de los años el mar Muerto ha reducido sus dimensiones, actualmente se calcula que tiene una longitud de 80 kilómetros y una anchura de 14 kilómetros, con una profundidad en la parte norte de 430 metros y en la bahía sur apenas cuatro metros. Llama la atención que, debido a la gran cantidad de sal que contienen sus aguas, literalmente es imposible hundirse y la gente disfruta flotar sin el menor esfuerzo, al tiempo de relajarse leyendo el periódico o un libro.

Thinkstock

Nadie puede irse sin probar los conocidos poderes de los minerales procedentes del lodo del fondo del mar y sin visitar al menos uno de los numerosos establecimientos que venden los mundialmente famosos productos del mar Muerto.

Sus precios son accesibles, de buena calidad y pueden resultar el regalo ideal.

OTROS SITIOS Y LA COMIDA

El lugar ecológico de Feynan, amablemente atendido por beduinos, Mádaba, Monte Nebo, Pella, la antigua Jerash (un sitio arqueológico bastante interesante), Karak, Aqaba, Umm Quais, el Santurario del Profeta Elías o Mukawir, son algunos de los lugares que pueden disfrutarse en un viaje a Jordania, así como las reservas naturales de Shawmari, Ajlun, el Oasis de Azraq y la Reserva Natural de Mujib.

En Jordania la comida es algo más que una simple cuestión de alimentación. Los platos que suelen servir, satisfacen a personas de todos los gustos, incluso a quienes más se preocupan por su salud, ya que muchos de ellos están preparados con cereales, queso, yogur, frutos secos, frutas y verduras.

El mansaf, plato nacional de Jordania y especialidad beduina, es un plato de cordero sazonado con hierbas aromáticas, cocinado con yogur seco y servido en un plato grande con una guarnición de arroz esparcido con almendras y piñones.

Con todo esto y más, visitar Jordania seguramente se convertirá en una experiencia inolvidable.

GUÍA DEL VIAJERO

II RECOMENDACIONES

Ropa cómoda, fresca y un poco más conservadora para las mujeres, pues es importante el respeto a la cultura jordana. Esto significa no mostrar el pecho o espalda.

Las bebidas alcohólicas para los turistas se pueden consumir dentro de los bares de los hoteles o restaurantes.

Se recomienda no tomar fotos a los niños cuando van con mujeres. Los jordanos se prestan a esas fotos siempre y cuando vayan con los papás. Ellas por lo regular no se dejan tomar fotos.

II VISA

La visa se obtiene al llegar a Jordania por tierra, mar o avión. Su costo es de 40 dinares y se paga en efectivo en esa moneda o su equivalente en euros. El trámite es muy rápido.http://jordanembassyus.org/

II HOTELES

Hay cadenas hoteleras internacionales de cinco estrellas como Hilton, Marriot, Hyatt, Movenpick (de gran lujo), Intercontinental, Holiday Inn. El viajero también encontrará otro tipo de alojamientos, independientes.

Esta información la puedes consultar en http://sp.visitjordan.com/

En México hay varias operadoras mayoristas de viajes que promueven Jordania como destino principal.

II MONEDA

La moneda oficial es el dinar jordano, que equivale a unos 18.8 pesos mexicanos, si el dólar lo compras a 13.15 pesos. Precisamente para cambiar se tiene que hacer en dólares americanos o euros, por lo que el costo de la moneda jordana puede variar. Se puede realizar en casas de cambio o en los hoteles.

El costo del boleto de avión en temporada alta es de alrededor de 3 mil dólares en clase turista y en temporada baja tiene una tarifa entre mil 500 y mil 700 dólares, dependiendo de la línea aérea.

Las que viajan a Jordania son: Lufthansa, British Airways, Iberia, Royal Jordanian Airlines y Delta Airlines.