Fuera de Foco

silvia NuñezEl peor enemigo de Duarte es Duarte

Por: Silvia Núñez Hernández

Para quienes estamos ajenos a sentimientos tan nefastos, como la venganza y el odio, podemos saber y conocer que tener una verdadera tranquilidad y equilibrio en nuestra persona y entorno, que nos hace felices. Indudablemente una armonía que sospechamos está muy ajena a sentir el gobernante en turno, Javier Duarte de Ochoa.

El desgarrador episodio que a mi persona produjo el ver a mi compañera, Marijose Gamboa al salir de la comparecencia del Juzgado Quinto de Primera Instancia ubicado en el antiguo Penal de Allende con esposas, fue realmente triste. Verla resguardada como por ocho policías –entre ellas dos mujeres- como si en vez de tratarse de una mujer trabajadora, madre, encargada de una función municipal y que hasta el día de hoy, ella ha realizado funciones lagales, sea tratada, por parte del personal del gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, como si fuera un criminal de alta peligrosidad.

Indudablemente no podemos –ni quiero- estar en los zapatos del gobernante en turno para conocer el grado de frustración interna que mantiene para poder desgastar tiempo, dinero y esfuerzo, en intentar humillar a la colega periodista como lo está llevando a cabo en este momento. Pero sin ser expertos en la materia, podríamos casi asegurar que el ejecutivo –y de todos aquellos que se vanaglorian de la situación- se encuentra impedido (s) de albergar sentimientos realmente nobles y sobre todo, están literalmente negados a conocer que es la moral y la ética.

El problema de este panorama tan oscuro amable lector, nos hace fantasear que diariamente cuando Javier Duarte de Ochoa se ve al espejo, en vez de odiarse así mismo por tanta polución en su interior, se sienta orgulloso del daño originado a quien considere su “adversario”. Al parecer al ejecutivo estatal, no ha logrado a comprender que su propio enemigo, es él mismo.

Podemos constatar los veracruzanos, que mientras él se concentra, canaliza recursos para destruir a quien le molesta e invierte tanto dinero -como el recurso humano- para desquitarse de sus oponentes, olvida la parte central de su estadía –cómoda muy cómoda- en el gobierno que le regaló –a base de un fraude electoral- su padre “putativo”, Fidel Herrera Beltrán; el estado de Veracruz se está cayéndose a pedazos. Pero a él no le interesa, él piensa que los ciudadanos tienen que soportar sus incapacidades, pues se siente Dios.

Las necesidades se incrementan cada día más, la inseguridad va al aumento en una carrera loca por parte de la delincuencia organizada que se siente cómoda de operar impunemente en todo el estado veracruzano. La falta de obras es innegable y derivado de la falta de empleo, causa fundamental en el tema de inseguridad, en donde muchos ciudadanos que no tienen culpa alguna, padecen con lágrimas de sangre.

El problema de la colega, María Josefina Gamboa Torales, no mancha siquiera los zapatos que en este momento calza nuestra compañera. Cada uno de las supuestas “humillaciones” que intenta hacerla padecer el ejecutivo estatal, al único que le perjudica es directamente a él. No tan sólo los veracruzanos están hartos de su incapaz forma de gobierno, también quien asesora al que se dice presidente de la República.

Ni un escándalo más, le advirtieron. Pero se encuentra tan negado, es tan soberbio, es tan ignorante, que no sabe cumplir órdenes y piensa que sus excesos jamás van salir del estado de Veracruz.

La inteligencia no se compra, ni se hurta. Los veracruzanos podrán decir que es haber sido gobernado por una persona insulsa, poco ilustrada, de estrechas ideas: un político de microondas. Un sujeto que logró hacer que los ciudadanos –la gran mayoría- oyera la palabra “PRI” y sintiera la animadversión que hoy sienten. Los militantes priístas le pueden agradecer su debacle política en el estado, por todas y cada una de las intolerantes acciones que este individuo ejecutaba.

Las muestras de cariño

Los ciudadanos han logrado observar la manera como el gobierno del estado se ha dedicado a mostrar absoluto interés de intentar destruir a María Josefina Gamboa Torales. Aprovechando el trágico desenlace en la nuestra compañera se vio envuelta, quiere apagar la luz de tan crítica pluma.

Para infortunio del gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, la popularidad de nuestra compañera se fortaleció y se incrementó. El daño en este lamentable suceso señor gobernador no es para ella, se lo aseguro.

En la salida del Juzgado Quinto de Primera Instancia de Marijose Gamboa, muchos ciudadanos se dieron cita. No dudaron en hacerle sentir su apoyo y que no la dejarían sola. Dudo mucho señor gobernador que si estuviera en la posición en la que mantiene a nuestra colega –por el rechazo social hacia su persona- que alguien de la ciudadanía se parara en su comparecencia. Sólo los grandes lo logran, se lo aseguro.

En muestras de apoyo, los ciudadanos a través de las redes sociales se han organizado para reclutar firmas, asombroso ver que la gente –sin ser acarreada en camiones como el gobernador y el PRI lo hacen- por su propio pie llegan a firmar las hojas para apoyar a la periodista.

Como otra forma de apoyo, se está organizando para el día jueves 17 de julio, una marcha. El punto de reunión será en la estatua de Cuauhtémoc. Esperamos contar amable lector con su presencia. Ahí mismo, podrá firmar las hojas de apoyo que se están solicitando, para exigir al presidente de la República, que quien gobierna el estado de Veracruz, deje de meterse y amañar el proceso legal de Marijose Gamboa.

P.D. Es triste observar que a la familia de José Luis Burela López ya materializó el dolor. Prestándose al juego del gobernador del estado, el mensaje que transmite es que su “dolor” rebasó la ambición. Se nota que supieron pontencializar la desgracia.

En fin. Cada quien hace de sus difuntos lo que quieren. Lo único que podemos advertirles, que ya no le creemos sentirse tan “afligidos” por la pérdida al dejarse corromper este insulso gobierno.