Fuera de Foco

silvia Nuñez“Luis, ni Ángel, ni Bravo, ni Contreras”

Por: Silvia Núñez Hernández

Moisés Sánchez Cerezo lleva desaparecido cinco días. En dicho lapso de tiempo, las autoridades continúan aplicando exactamente la misma estrategia que utilizaron en el caso de Gregorio Jiménez y de la pequeña Karime Cruz Reyes –quien curiosamente se apellida igual que el edil de Medellín, principal sospechoso del secuestro del comunicador- jugando con los sentimientos de la familia y amigos.

La situación en el gremio reporteril se pronunció más el día de ayer luego de recibir la noticia que pobladores del municipio de Soledad de Doblado reportaron sobre el hallazgo del cuerpo de un hombre, maniatado y ya sin vida en uno de los parajes de dicha localidad. Los reporteros de la fuente policíaca con la finalidad de verificar que el cadáver no fuera del colega periodista, Moisés Sánchez Cerezo, realizaron literalmente un barrido en la zona, pero desafortunadamente ya no encontraron nada.

Posteriormente en un medio de comunicación denominado Notinfomex -http://www.notinfomex.org/2015/01/limpian-escena-donde-aparecio-un.html- describía en su nota que a las 19:00 horas del lunes 05 de enero del 2015 personal que vestían ropa militar, arribaron a la zona para cargarse el cuerpo que se encontraba en la terracería que lleva a Miralejos municipio de Soledad de Doblado, el cual fue reportado por un campesino que regresaba a su casa al término de su jornada en el campo.

Alude cuando los periodistas llegan a la zona, que recorrieron el lugar acompañados por policías y también que se marcharon luego de no encontrar absolutamente nada. Si la versión de este medio es real, podemos observar nuevamente como el gobierno del estado en complicidad de las fuerzas militares intentan que los medios de comunicación que asistieron al lugar pudieran constatar si el cuerpo arrojado a dichas inmediaciones con señales de tortura, correspondía al periodista literalmente “levantado” por un comando fuertemente armado en el interior de su vivienda el pasado 02 de enero en el municipio de Medellín de Bravo.

Derivado de dicha información, en todo el día de hoy, una servidora intentó hacer contacto con el Procurador General de Justicia de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras. Una llamada a las 14:21 horas; otra a las 16:47, sin éxito, pues en ambas fui atendida por su enlace de prensa, Omar Zúñiga quien argumentó que el procurador se encontraba reunido por lo tanto no podía atender mi llamada. Supe posteriormente no ser la única periodista que llamó y al no ver información al respecto en ningún medio de comunicación, puedo asegurar que tuvieron la misma suerte que una servidora. Lo que le solicitábamos, era el nombre de la persona localizada en Soledad de Doblado.

Por medio de mensajería de whatsapp, Omar Zúñiga me proporcionó información no solicitada. Me dijo que Luigi Heriberto Bonilla Zavaleta y a Francisco García Rodríguez, eran los nombres de los dos policías “retenidos” por parte de la PGJV –acto indebido porque en el Código Penal del estado de Veracruz no existe esa tipificación- pero en el momento de solicitarle los nombres de los cadáveres que sabemos se encuentran en este momento en periciales, simplemente calló y ya no volvió a responder ni un mensaje.

La intención de insistir que el procurador General de Justicia de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras hiciera su trabajo y que no obstruyera la información. Desafortunadamente el servidor público no se le dio la gana de atender a la prensa al no proporcionar el nombre de la persona localizada y llevada de manera abrupta del lugar de los hechos, violentando el protocolo que deben de cumplir cuando un cuerpo es localizado sin vida.

Le dimos la posibilidad de descartar que dicho cadáver correspondiera al compañero periodista, Moisés Sánchez Cerezo. La omisión en la información amable lector llega a ser despiadada por parte del procurador General de Justicia en el estado, Luis Ángel Bravo Contreras. Repito, lo mismo hizo con el colega, Gregorio Jiménez Martínez, luego con la pequeña Karime Alejandra Cruz Reyes de los cuales ocultaron la información porque sus intereses políticos así lo requerían.

El día de mañana arriba a la ciudad de Veracruz el presidente de la República, Enrique Peña Nieto. El gobierno de Javier Duarte de Ochoa, se encuentra concentrado en limitar la información en torno al caso del periodista sustraído por un comando armado el pasado 02 de enero del año en curso. El primer comunicador desaparecido en el año, para el gobierno estatal sólo son estadísticas. Para los periodistas “de a pie” –no oficialistas- la noticia es una verdadera afrenta y un alarmante hecho, pues nuevamente Veracruz vuelve a ser noticia internacional y nacional por la violencia aplicada por parte del estado en contra del verdadero periodismo.

En el estado de Veracruz, ser periodista crítico es juzgado por parte de las autoridades estatales como la peor afrenta en su contra. Continuamente el mandatario estatal emite mensajes a sus boletineros periodistas –como dijeran el dicho popular: “Te hablo Juan, para que me escuches Pedro”- donde argumenta que hablar mal de Veracruz es como “escupir hacia arriba”. Para él, informar sobre las incapacidades que vive el estado, es hablar negativamente, cuando es una realidad que soslaya el avance en la entidad.

Cómo dije anteriormente amable lector, la atención internacional y nacional está nuevamente hacia al estado de Veracruz. Desafortunadamente, siempre por causas negativas promovidas por el estado o por un gris sujeto como Omar Cruz Reyes quien desde un principio, ha estado más que protegido por parte del gobierno duartista. Hoy lo descobijan de las altas esferas estatales y hasta se ha visto que se ha ordenado destruirlo en su totalidad. Tal vez las exigencias de este ahora “infeliz sujeto” ya no les garantiza nada o de plano se ha convertido en una “piedra en el zapato” para los enquistados. Se me antojan mil historias para poder tumbarlo del poder y quitárselo de encima; especulaciones, pero que posiblemente sean parte de la realidad. Bien dice el dicho popular: “Piensa mal y acertarás”.

La detención de los 38 policías municipales deja mucha tela de donde cortar. El decir que toda la policía del municipio estaba coludida con el “levantón” del periodista, pone en el banquillo de los enjuiciados a Omar Cruz. Él enviar a su patético legislador, José Ramón Gutiérrez de Velazco a desmentirlo argumentando que era una mentira que sus policías eran “acreditables” fue un golpe muy bajo para el edil medillense.

Todos los veracruzanos hemos sido testigos de la forma de “gobernar”. Una estrategia de “lavadero”. Por lo tanto, lo que le están haciendo a Omar Cruz Reyes, no es de extrañarse, era de esperarse. Le pusieron una escalera hasta el cielo y cuando se encontraba hasta arriba, simplemente se la quitan. Pueril, pero una argucia más del gobierno duartista.