Protestas por Ayotzinapa siguen a Peña en su gira por Veracruz

ver11-440x293Fuente: Proceso

NOÉ ZAVALETA

BOCA DEL RÍO, Ver. (apro).- Al tiempo que el presidente Enrique Peña Nieto recibía los aplausos de miles de “acarreados” de la CNC, afuera del World Trade Center de esta ciudad cientos de manifestantes repudiaban su gobierno y exigían justicia por Ayotzinapa.

“Lamehuevos del Estado. Sin dignidad”, se advertía en las pancartas y lonas de tela que portaban estudiantes universitarios, ataviados de negro y con los rostros pintados de rojo –para simular sangre–, quienes criticaron el asesinato de tres estudiantes y la desaparición de 43 más de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, ocurridos el 26 y 27 de septiembre.

Afuera del centro de convenciones también se manifestaron, megáfono en mano, familiares del reportero de La Unión, Moisés Sánchez Cerezo, “levantado” por un comando el viernes 2 y cuyo paradero aún no se alcanza ni por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ni por la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ).

José Sánchez Ordóñez, hijo del periodista y activista, solicitó la intervención de la PGR y del propio Peña Nieto para que se atraiga la investigación y, de paso, se inicie una investigación formal en contra de Omar Cruz Reyes, alcalde panista de Medellín –municipio donde fue secuestrado Sánchez Cerezo–, quien días antes había lanzado amenazas al reportero de La Unión.

“Ya no podemos esperar más, sabemos que en estos casos los primeros días son vitales. Lo que pedimos es la aparición de Moisés Sánchez, pues sospechamos del alcalde de Medellín Omar Cruz; él ya declaró ante la prensa y dice que tiene la conciencia tranquila, pues que renuncie, se presente a declarar y que el juez determine”, emplazó.

Durante la protesta, los familiares de Moisés Sánchez fueron hostigados por policías estatales, federales y por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), quienes quisieron arrebatar a los inconformes las cartulinas y posteriormente robar el megáfono en donde éstos alzaban su voz de protesta.

Incluso, a los reporteros de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río que apoyaban la manifestación de la familia del periodista, elementos del EMP los empezaron a “seguir” y tomar fotos y videos de sus rostros y de los logotipos de los medios que representaban.

Aunque en el salón Tajín Peña Nieto exaltaba que al comenzar su tercer año de gobierno ya se empieza a sentir “un proyecto de nación” y una sociedad que trabaja por “el país que todos queremos”, afuera, a unas cuadras, en la entrada al fraccionamiento Costa de Oro, sobre el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, más de un centenar de empleados sindicalizados del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) fueron “encapsulados” por elementos de la Policía Estatal Acreditable y por fuerzas federales para evitar a toda costa que llegaran al centro comercial Plaza Américas y al WTC, donde acudiría, en medio de un impresionante dispositivo de seguridad, el Ejecutivo federal.

Los sindicalizados del SAS reclaman el pago del aguinaldo, la segunda quincena de diciembre, el fondo de la Caja de Ahorro, así como la compra de uniformes, entre otras prestaciones, que el órgano público descentralizado del gobierno de Javier Duarte ha sido incapaz de solventar, pues recientemente se declaró en quiebra financiera.

En el parque Zamora, cerca del Centro Histórico del puerto de Veracruz, un centenar de trabajadores disidentes de Tenaris Tamsa, agrupados en la organización Movimiento por la Democracia, aprovecharon la visita de Peña Nieto para llamar su atención y repudiar el liderazgo vitalicio del líder priista Pascual Lagunas, quien lleva más de 25 años al frente de los sindicalizados de esa empresa trasnacional.

En el cato del centenario de la promulgación de la Ley Agraria, acontecida en 1915 en Veracruz y promulgada por el entonces presidente Venustiano Carranza, alrededor de diez mil campesinos de Durango, Jalisco, Tlaxcala, Michoacán, San Luis Potosí y Veracruz, Peña Nieto reconoció que aún hay “rezagos” y en el país hay miles de productores que no han podido tener acceso a una “vida digna”.

Sin embargo, el presidente señaló que con el impulso del Programa de Producción Pecuaria Sustentable y Ordenamiento Ganadero y Apícola (Progan) y el Programa de Apoyo Directo a la Pesca (Propesca), el gobierno de la República busca incentivar la productividad y la fertilidad de la tierra, con lo que se podrán abatir muchos rezagos.

Peña Nieto presumió que para este 2015 hay una bolsa federal de 12 mil millones de pesos para “comercializar” los productos del campo en el ámbito nacional.

De la reunión con su homólogo estadunidense, Barack Obama, el presidente sólo dedicó líneas de disculpas, pues dicha agenda de trabajo le impidió celebrar la promulgación de la Ley Agraria el martes 6 y recorrer el evento un día después.

El político priista optó –en su primera visita a Veracruz en lo que va del año– por resaltar que gracias a las reformas energética y hacendaria, recién aprobadas, se “acabaron” los gasolinazos que “mes con mes lastimaban a las familias mexicanas” y ahora, prometió, vendrá una “disminución paulatina” de las tarifas de luz eléctrica.

Al acto asistió el líder nacional de la Confederación Nacional Campesina (CNC), el senador Humberto Cota Jiménez, quien expresó que Peña Nieto es el “amigo de los campesinos”.

“La verdad es que lo queremos mucho, señor presidente”, remató Cota Jiménez.

En su intervención, el gobernador Javier Duarte aseguró que el presidente Peña Nieto “es un hombre comprometido con el campo”, cuya demostración queda fuera de duda, al etiquetar, subrayó, un “presupuesto histórico” de 350 mil millones de pesos destinado para el campo.

“En Veracruz usted tiene aliados convencidos de que el rumbo que lleva el campo en el país es el correcto”, expresó Duarte, quien recordó a Peña Nieto que en esta entidad cerca de 40% de la población vive en zonas rurales y, por ende, se dedican a actividades agropecuarias.

Antes de que finalizara el evento y mientras Peña Nieto aún tenía la palabra, un millar de campesinos adheridos a la CNC salieron casi corriendo del recinto, pues debieron movilizarse para no perder los autobuses que los llevarían de regreso a sus lugares de origen.

Sin embargo, para que pasara desapercibida la atropellada salida del campesinado del WTC, personal de logística enfocó las pantallas gigantes del recinto en un close up al rostro del Ejecutivo federal priista.