Los Políticos

Salvador Muñoz Mora

¿Alguna vez el lector se ha puesto a pensar en el ADN de nuestros políticos? ¿En la genética de nuestros políticos? De ser así, es seguro que en este momento se haya percatado que muchos de ellos se sienten cual sementales de lujo.

¿No me cree? Voltee a verlos. ¿Cuántos de sus hijos o hijas en estos momentos ya están en la cúspide de su carrera política? ¿O cuántos apenas inician en un puesto, cargo o chamba en la que sólo le avala el apellido, por ser hijo de quien es?

Por supuesto, debe haber en ese conglomerado el garbanzo de libra pero si lo encuentra, por favor, cítelo mentalmente… ¡ah! y no se vale que trabaje para él.

II

También están los otros hijos, los putativos, los engendros o modernos hechizos del Golem, que en aras de ser formados a imagen y semejanza de su creador, tuvieron un ligero error y salieron defectuosos o en el peor de los casos, en una versión maligna, incluso más maligna que su padre putativo.

De éstos, dicen que quien se lleva las palmas es Erick Lagos Hernández, candidato a diputado federal por Acayucan, por citar un ejemplo de los hijos del fidelismo.

III

También hay otros hijos que hacen poco ruido, como es el caso de José Jaime Domínguez Piña, gerente de Construcción y Mejoramiento de la Vivienda en Invivienda. Sí, es seguro que no lo conoce porque es de los Hijos de la Prosperidad que poco ruido hacen pero que mucho dinero producen… para sí.

Entre sus logros está el haber autorizado cuatro fraccionamientos inundables en Tembladeras, Veracruz (reservas ecológicas) con Homex y Geo (empresas muy ligadas al Jefe… de Jefes) para construir cuatro mil casas. Aunque Casa, la que tiene en Monte Magno, la zona exclusiva de los Hijos de la Prosperidad donde levantas enfrente de Plaza Calabria, una chocita de media cuadra, presumir dos camionetas Gran Cherokee y Audi así como motos BMW… ¡en menos de un año!

IV

Ya citando el fidelismo, es imposible dejar de mencionar al otro hijo de Fidel Herrera Beltrán: Javier.

No, no me refiero a Javier Duarte de Ochoa, gobernador actual, que si bien, al igual que Erick Lagos, es hechura del nativo de Nopaltepec, su caso no es la referencia de mi comentario.

Hablo de Javier Herrera Borunda, el candidato del Partido Verde Ecologista por una diputación plurinominal.

A nadie extraña la nominación del joven Herrera Borunda en un partido que es de todos conocido por ese favoritismo por incluir en él a Juniors, Hijos de Papi, Mirreyes, por la facilidad que tienen en él de crecer sin tener más mérito que el apellido y el dinero de su familia, en el mejor de los casos, o los recursos de un pueblo endeudado, en el peor de los casos.

Bastaría recordar tristes ejemplos de cómo padres políticos han puesto a sus hijos en este partido ¿acaso conociendo las limitaciones de sus vástagos y por eso es mejor comprarles un espacio en el Verde Ecologista?: Emilio González Martínez, Jorge Kahwagi, el güero Velasco, Lalo Robles y la última revelación: Javier Herrera Borunda.

V

El asunto no es que llegue a ser diputado federal por la vía plurinominal el joven Javier. Nomás le recuerdo que el hijo de Guillermo Zúñiga, es actual alcalde y ha sido diputado; el hijo de Ricardo García Guzmán, ha sido diputado y es actual alcalde; los hijos de Miguel Ángel Yunes Linares, han sido diputados, uno es alcalde y el otro senador… ajá, y con posibilidades de ser candidato a la Gubernatura.

¿Ya entonces puede ver lo que nos depara?

Javier Herrera Borunda bien podría ser diputado y en un descuido, en un sexenio, o dos, no dude que lo veríamos como posible candidato a la Gubernatura de Veracruz, en una coalición del Verde con el PRI. En qué me baso para decir esto: En que nuestros políticos se creen sementales y piensan que sus genes, su ADN, pasa como facsímil a la cabecita de sus hijos, ya sin contar que tenemos un pueblo que padece de Alzheimer ¡y pronto olvida todo!

smcainito@gmail.com